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Se caracteriza por estimular el sentido
de orientación, ayudar a descubrir la naturaleza
y combinar el esfuerzo físico con el mental.
Consiste en una carrera pedestre donde
el objetivo es seleccionar la mejor ruta para encontrar
diferentes puntos ubicados en un bosque, montaña,
costa de un río, mar o lago o bien en las calles
de un pueblo o una ciudad, puede ser en forma competitiva
donde habrá que hacerlo en el menor tiempo posible
o recreativa, cada participante lleva su creatividad, su
inteligencia, un mapa, una brújula y una tarjeta
de control.
Esta actividad
es sumamente completa al poner en marcha la inteligencia,
intuición y decisión necesaria para seleccionar
y encontrar el mejor camino posible por los controles y
hasta la meta generando así un entrenamiento psíquico
del sujeto para moverse en el mundo competitivo.
Es una herramienta necesaria para cualquier actividad en
contacto con la naturaleza y como base de otros deportes
como el senderismo, el montañismo o la espeleología.
El sentido de aventura es parte esencial en las carreras
de orientación, lo que atrae sin duda, a jóvenes
y no tan jóvenes, deseosos de retarse a si mismos
en un recorrido desconocido. El miedo infantil a perderse
persiste, de alguna forma, toda la vida, por eso el aprendizaje
de la orientación proporciona seguridad y autoconfianza.
Es un deporte para todos
Cualquier persona, al margen de su condición física
y su edad (salvo los mas pequeños) puede practicarlo.
Tienen cabida tanto el competidor nato como el grupo de
amigos y la familia que busca pasar juntos un día
de campo agradable y sano.
Un deporte que como vimos requiere de esfuerzo físico,
autocontrol y un conocimiento preciso del terreno, que en
el alcance del objetivo constituyen las bases del desarrollo
del pensamiento estratégico.
La Orientación: Una Actividad
formativa en todos sus ámbitos
Ámbito afectivo-social: Facilita la progresiva autonomía
de acción en el medio. Consolida actitudes de autoaceptación,
interés, disfrute, respeto, solidaridad y cooperación.
Ámbito físico:
Favorece el conocimiento y el desarrollo corporal desde
el punto de vista anatómico y fisiológico,
mejorando las cualidades físicas y facilitando la
adquisición de hábitos de salud e higiene.
Ámbito motriz: Estimula
el conocimiento y el dominio del propio cuerpo desde el
punto de vista cinestésico, espacial y temporal;
mejora sus habilidades motrices y sus capacidades neuropsicológicas
para resolver problemas significativos.
La orientación planteada como
materia interdisciplinar comparte necesariamente, conceptos
y procedimientos con otras materias como geografía,
historia, dibujo, matemáticas, ciencias naturales
y educación física.
La orientación extraída
del contexto deportivo podemos adaptarla e integrarla perfectamente
dentro del contexto educativo.
Un poco de historia
1° competencia 7/10/1890.
1942 escuelas suecas.
1949 Status olímpico de Esquí.
1961 Federación Internacional de Orientación.
1955 campamentos en España..
1962 actividades al aire libre.
1970 1° campamento oficial de Fuerzas Armadas.
1977 recorridos a pie
1979 1° club de Orientación en España.
1985 Nivel Nacional e Internacional.
1993 Agrupación Española de clubes de Orientación.
Nace a fin del siglo XIX en los países nordicos,
en actividades militares.
Elementos principales
El Mapa
Los mapas más utilizados
son los topográficos, que se realizan siguiendo reglas
muy precisas de forma que se pueda identificar todo punto
característico en el terreno, determinar ángulos,
calcular la distancia que separa entre dos puntos, definir
la altura y la pendiente del terreno.
Información Marginal
Todos los mapas llevan consigo
una serie de instrucciones que se conocen con el nombre
de "Información Marginal" o "Leyenda".
Estas instrucciones son de gran utilidad sobre todo para
el principiante. Esta da cuenta de los símbolos que
figuran en el mapa, indica la escala, equidistancia, fecha
de levantamiento del plano, declinación magnética
local, etc.
La simbología
Para identificar mejor las distintas características
y elementos del terreno representado en el mapa, los símbolos
topográficos suelen imprimirse en varios colores.
Estos colores pueden tener algunas variaciones según
los tipos de mapas, pero en un plano topográfico
normal son los siguientes:
- Marrón.
Todo lo referente al relieve (curvas de nivel, hoyos en
el terreno, taludes, montículos, etc.).
- Negro. Detalles artificiales.
En los planos de orientación también se
representan de este color las piedras, cortados y escamaduras.
- Azul.
Zonas de agua (lagos, ríos, pantanos, fuentes...).
- Verde.
Zonas de vegetación poblada (en los planos de orientación
el color verde representa zonas de vegetación espesa;
a mayor intensidad de verde mayor espesura de la vegetación.
Las zonas de bosque accesible en un plano de orientación
van en color blanco).
- Rojo.
Carreteras importantes y zonas urbanas. En los planos
de orientación este color está reservado
a marcar las zonas prohibidas.
En general la simbología no
presenta ningún problema en cuanto a su interpretación,
pero dado que puede cambiar según el tipo de plano
que se utilice, es recomendable consultarla siempre.
El mapa de orientación es básicamente topográfico
, pero se caracteriza por incluir pequeños detalles
que existen en el terreno.
Al orientador, cualquier elemento reconocible en el terreno
puede ayudarle, si esto se refleja en el plano. Esta es
sin duda, la principal característica de un plano
de orientación y lo que le diferencia de un plano
topográfico.
Las características de
un plano de orientación son:
- Una gran cantidad de detalles.
Estando la mayor proporción de ellos dedicados
a las referencias mas pequeñas. Se intenta reflejar
todo lo que haya en el terreno.
- Ausencia de nombres de poblaciones,
lugares destacados, información turística,
etc. Pues esta información no es concomitante con
el deporte Orientación.
- Una clasificación de la
información que brinda el mapa, en función
del tamaño que está reflejado en dicho mapa.
- Amplia información de la
densidad de la vegetación.
- Una especialización de los
símbolos atendiendo a normas internacionales.
- Una escala adecuada para poder
mostrar todo de una forma legible. Normalmente se utilizan
las escalas 1:15.000 y 1:10.000
- Una actualización continua
del plano para adecuarlo con el terreno.
- Unas líneas que cruzan de
abajo a arriba que representan la alineación norte
sur magnético en esta determinada zona.
Curvas de Nivel
El sistema adoptado por la inmensa mayoría de las
representaciones cartográficas para representar el
relieve es el de curvas de nivel. Este sistema consiste
en la proyección de unos cortes horizontales del
terreno en una serie de planos, paralelos entre sí,
a la misma distancia unos de otros. Estos planos imaginarios,
al cortar el terreno, determinan una línea, la del
perímetro de su base, que es la que trasladada al
plano de proyección se llama "curva de nivel"
Equidistancia es la distancia vertical entre los diversos
planos con que se corta imaginariamente el terreno. Esta
distancia es constante, es decir, siempre la misma para
cada plano.
Gracias a la distancia se puede deducir
que:
- Cuando las curvas de nivel se juntan,
el terreno tiene una mayor pendiente (está mas
inclinado).
- Cuando las curvas de nivel se separan,
el terreno tiene menor pendiente (esta menos inclinado).
Entre dos curvas de nivel solo puede
haber una auxiliar.
La Escala
Todos los mapas llevan una escala
que refleja la relación entre el tamaño del
terreno y el tamaño del mapa. Por lo tanto podemos
decir que escala es la relación constante entre las
distancias medidas en el plano y las correspondientes en
el terreno. Se distinguen dos tipos de escalas: gráfica
y numérica. La escala numérica expresada por
fracción. Para mayor comodidad su numerador es la
unidad y el denominador el número que expresa cuántas
veces mayor es el terreno que el plano considerado.
Ejemplo: E = 1:15.000 quiere decir que 1 cm. Equivale a
150 m. En el terreno.
La escala gráfica es la representación geométrica
de una escala numérica.
La Brújula
Podemos decir que orientarse es saber donde estamos, ser
capaces de identificar el terreno que nos rodea y elegir
el mejor camino para llegar al sitio elegido. Para ello
podemos servir de los mapas que ya hemos visto y de un importante
elemento complementario: la
brújula.
Basándose en las propiedades magnéticas de
la tierra, la brújula es un instrumento muy sencillo.
Consiste en una aguja imantada en la que uno de sus extremos
nos señala siempre el norte magnético. Se
fabrican muchos modelos de brújulas, pero el que
mas se utiliza en orientación es la que tiene la
base transparente, escalímetro o regla lateral y
limbo móvil.
Los tres elementos más importantes y mas empleados
en la brújula son:
- La flecha de dirección:
Que junto con las líneas auxiliares de dirección
y con los bordes laterales de la plataforma base son los
elementos empleados para la toma de rumbos de un punto
a otro.
- La flecha norte: Está dibujada
en la parte inferior del limbo y tiene paralela a ella
varias lineas auxiliares, usadas como la flecha norte
para hacerlas coincidir con los meridianos del mapa en
la toma de rumbos.
- La aguja magnética: Montada
libremente en el limbo, está inmersa en un fluido
que le permite deslizarse lentamente y amortiguar las
oscilaciones de la aguja. La parte coloreada en rojo siempre
nos indicará el norte, a no ser que se use la brújula
cerca de objetos metálicos, radios, walkmans, líneas
eléctricas, masas de mineral ferroso bajo la tierra,
etc.
Uso de la Brújula
El orientador puede emplear la brújula para muchos
fines, pero son básicamente estos los usos que más
se le dan a la brújula:
1. Determinar un rumbo.
2. Correr manteniendo un rumbo.
3. Orientar el mapa.
1. Elegimos una ruta, por ejemplo, de la salida de
la prueba al control N°1. Colocamos uno de los cantos
largos de la brújula o una línea de dirección
uniendo los dos puntos (desde donde nos encontramos hasta
donde queremos ir) esto se llama: Rumbo.
Con la base de la brújula firmemente apoyada, giramos
el limbo hasta que las líneas norte- sur de su interior
sean paralelas a los meridianos norte- sur del mapa. Importante:
la flecha norte del limbo debe estar dirigida al norte del
mapa (si las llevásemos al sur, la dirección
sería la contraria).
Se levanta la brújula del mapa y se la mantiene en
la mano, nivelada horizontalmente.
Giramos sobre nosotros mismos hasta que el norte de la aguja
coincida con la flecha norte del limbo.
La dirección a seguir nos vendrá dada por
la flecha de dirección.
2. Una vez hallado el rumbo
donde se encuentra el punto hacia donde queremos dirigirnos
se emplea la brújula de la siguiente forma:
· La mantenemos nivelada horizontalmente
en nuestra mano y apuntando a la dirección que tenemos
que seguir, el rumbo nos aseguraremos que la aguja magnética
coincide con la flecha norte y ambas señalan el norte
con relación al mapa.
- A continuación una vez observado
en la brújula donde señala la flecha de
dirección levantaremos la vista y trataremos de
localizar un objeto destacable en el terreno (árbol,
piedra o detalle fácilmente reconocible) tan lejos
como sea posible.
- Para aproximarse hasta el objeto
se tratará de elegir la ruta mas sencilla y tratar
de evitar obstáculos que puedan desviar la atención
del orientador puesta en el objeto.
- Una vez llegado hasta el objeto
o elemento del terreno, repetiremos la operación
hasta alcanzar al punto deseado.
3. Este proceso consiste en
colocar el mapa de tal manera que, desde el lugar donde
estamos situados, los detalles del mapa estén alineados
con los del terreno. Esto se realiza con la brújula
del siguiente modo:
- Colocamos la brújula sobre
el mapa, frente a nosotros, con la aguja magnética
próxima a un meridiano del mapa.
- A continuación giramos la
brújula y el mapa juntos hasta que la aguja se
encuentre paralela con los meridianos y el norte de la
aguja esté dirigido hacia el norte del mapa.
- Levantamos la brújula sin
mover el mapa de la posición en que estaba; ahora
el mapa está orientado.
Un orientador debe mantener siempre
su mapa orientado con el terreno, esto le ayudará
a poder identificar en cualquier momento el lugar donde
se encuentra, y a tomar todas las decisiones exactamente
y con mucha mayor rapidez.
Elementos Auxiliares
Los controles
Las marcas en el plano se hacen en color rojo- violeta y
cumplen lo siguiente:
- Salida: un triángulo de
7 mm. De lado.
- Controles: un círculo de
5 a 6 mm. De diámetro.
- Meta: dos círculos concéntricos
de 5 y 7 mm. De diámetro.
- Todo el recorrido (los círculos)
se une con líneas rectas.
- Todos los controles se numeran
correlativamente y los números están orientados
al norte.
- El centro del triángulo
o círculos muestra la posición exacta del
elemento donde está colocada la baliza.
Las marcas del terreno cumplen lo
siguiente:
- Cada control está marcado
por una baliza de tela en forma de prisma triangular,
hecha con cuadrados de 30 cm. de lado. Cada cuadrado está
dividido diagonalmente en dos partes iguales, una de color
naranja y otra blanco.
- La baliza es visible cuando el
orientador ha alcanzado el elemento en el que está
colocada.
- Cada baliza tendrá al menos
un elemento para marcar (en las carreras se coloca una
pinza claveteada para marcar en una tarjeta)
- Cada control está identificado
por un código. Este se especifica junto a la descripción
del control y puede ser un número o una letra.
En el primer caso siempre empieza a partir del número
31.
Tarjeta de control
Este elemento se usa para
certificar el paso de cada orientador por cada uno de los
controles, para ello se entrega al orientador junto con
el plano y se le recoge a la llegada para comprobar las
anotaciones en ellas.
Descripción de controles
El propósito de la
descripción de controles es dar una mayor precisión
a la imagen que nos da el mapa sobre el lugar donde se encuentra
colocada la baliza.
Existe una simbología internacional para la descripción
de los controles que evita utilizar el lenguaje determinado
de un país concreto. También existe un modelo
de ficha para la descripción de controles dividida
en columnas, cada una de ellas para una información
determinada.
Técnicas básicas de orientación
Muchas son las técnicas
que existen para facilitar y mejorar la orientación
de una persona en el bosque. Ahora bien, un buen orientador
no tiene por que ser aquel que conoce muchas técnicas,
sino aquel que conoce y desarrolla bien pocas técnicas
aplicándolas en el momento oportuno.
En general, estas técnicas son el resultado de la
combinación de los usos del mapa y la brújula
y se basan en intentar conocer en todo momento el lugar
donde nos encontramos y, a partir de aquí, tratar
de alcanzar los puntos marcados en el mapa, tan sencilla
y rápidamente como sea posible.
Orientación del mapa
Existen dos métodos para orientar el mapa:
- uno por medio de la brújula
(ya explicado anteriormente).
- otro por medio de detalles que
identificamos sobre el terreno.
Para orientar el mapa por medio de
detalles del terreno, primeramente observaremos algunos
de estos alrededor de donde nos encontramos y a continuación
trataremos de localizar los mismos en el mapa.
Una vez identificados estos, giraremos el mapa hasta que
se encuentre en la misma dirección que los detalles
que estamos observando en el terreno. A continuación,
tendremos el mapa ya orientado.
Al llegar a un cruce, al cambiar de caminos, al seguir un
arroyo, etc. el mapa debe cambiar de posición, adaptándolo
en la dirección que seguimos.
Es un error muy frecuente en los orientadores con poca experiencia,
mantener el plano con las letras y títulos en la
posición correcta para ser leídos, cuando
un buen orientador debe tener el plano orientado en todo
momento con respecto al terreno, sin importarle el texto
que pueda figurar en la hoja.
Esta técnica básica de mantener siempre orientado
el mapa durante la competición se complementa con
la técnica popularmente llamada del "pulgar".
Se trata de que al tiempo que llevamos el mapa en la mano,
con el dedo pulgar de dicha mano vamos señalando
en el mapa el lugar donde nos encontramos.
Conforme nos movemos sobre el terreno el dedo se va moviendo
sobre el mapa, de este modo sabemos en todo momento nuestra
posición, ganando tiempo cada vez que miramos el
mapa.
Esta técnica no solamente ahorra tiempo, sino que
ayuda a no cometer errores que ocurren a veces con dos áreas
próximas que tienen detalles importantes similares.
Aproximación por medio del
mapa
Para realizar la mayor parte
del recorrido entre controles utilizaremos la información
que nos ofrece el mapa. La brújula en este caso solo
es utilizada por los orientadores para orientar el mapa
y conocer la dirección de la ruta que van a seguir
a no ser que la distancia existente entre dos controles
sea pequeña (50- 200 metros) en cuyo caso se tomará
rumbo y se irá directamente con mucho cuidado.
Generalmente para desplazarnos de un control a otro trataremos
de progresar a través de detalles que se destaquen
en el terreno y que sean fácilmente identificables
en el mapa. Estos pueden ser detalles hechos por el hombre,
como caminos, sendas, pequeños puentes, vallas, etc.
O detalles naturales como surcos, arroyos, etc. Lo que conoceremos
como elementos lineales.
En esta primera parte del recorrido
hacia el control, nos olvidaremos de todos los pequeños
detalles que estén dibujados en el mapa, solamente
estaremos interesados en aquellos que se destaquen sobre
el terreno y que nos confirmen que vamos por la ruta deseada.
Es una pérdida de tiempo tratar de comprobar todos
los elementos que surjan a nuestro paso. Ej: Un billete
de u$s 100
Habiendo logrado desviar nuestra atención
de los pequeños detalles que encontramos a nuestro
paso, se tratará de elaborar en nuestra mente un
mapa que reúna los grandes detalles fáciles
de localizar en nuestra ruta.
Uno de estos detalles próximos al control se empleará
como punto de ataque. Este deberá de estar situado
tan próximo al control como sea posible y destacar
del terreno para que sea de fácil localización,
de manera que nos permita llegar hasta él de un modo
rápido, sin muchas comprobaciones y sin temor a no
encontrarlo.
Una vez llegados al punto de ataque nos encontraremos ya
cerca del control, por lo que tendremos que usar otra técnica
en esta parte final.
Aproximación al control y
cálculo de distancias
Algunas veces el control
que tratamos de encontrar estará situado en algún
detalle tan destacable en el terreno que no será
necesario utilizar un punto de ataque. Pero generalmente,
los controles en la mayoría de los recorridos se
encontrarán en lugares donde será necesario
el utilizar un punto de ataque para poder llegar a ellos
con seguridad.
La aproximación final desde el punto de ataque al
detalle donde se encuentra situado el control, se realizará
generalmente usando la brújula con precisión.
Este es el único medio para llegar directamente a
un control en un lugar donde escasean los detalles. Siempre
que utilicemos la brújula para dirigirnos desde el
punto de ataque al control, tendremos en cuenta lo siguiente:
- Si el punto es pequeño o
está alejado, nos deberemos detener completamente
cada vez que queramos observar la dirección que
nos marca la brújula y nos asegurándonos
de mantenerla completamente horizontal.
- Los concursantes deben contar pasos
durante el trayecto, para conocer la distancia que se
ha recorrido en todo momento.
Hay que tener en cuenta que este es
el lugar más peligroso de todo el trayecto, y donde
mas errores se cometen. No nos debe importar el perder aquí
algunos segundos, ya que obtendremos de este modo una mayor
certeza en las mediciones, y nos evitará el poder
incurrir en errores que nos harán perder mucho más
tiempo.
Cuando en el área donde se encuentra el control existan
muchos detalles, la aproximación desde el punto de
ataque al control por medio de la brújula será
completada con el uso del mapa. Para ello, a la vez que
seguimos el rumbo marcado por la brújula, debemos
comprobar todos los detalles que encontremos a nuestro paso.
Como hemos dicho anteriormente, es muy importante en todo
momento conocer la distancia que hemos recorrido hacia el
control.
Talonamiento
La técnica para el cálculo de distancias es
muy sencilla, pero es necesaria mucha práctica para
llegar a tener un perfecto dominio de ella.
Lo primero que hay que hacer es recorrer varias veces una
distancia determinada (100 metros normalmente) sobre un
terreno llano, contando el número de veces que se
apoya un mismo pie, bien sea el derecho o el izquierdo.
Una vez conocido el número de veces de la pisada
ya conocemos cuántos dobles pasos tenemos en 100
metros. Si el resultado es distinto en las diferentes mediciones
hallaremos la media entre todas.
Naturalmente estas mediciones serán solamente válidas
cuando corramos en terreno llano y sin ningún obstáculo,
siendo diferentes si corremos en bosque o en terreno variado.
El mejor medio para averiguar la medida en que nos afectan
los accidentes del terreno es correr la misma distancia
en diversos tipos de terreno contando el número de
pasos. En seguida conoceremos el promedio de error por cien
metros y por lo tanto cuántos tenemos que aumentar
cuando vamos cuesta arriba cuántos tenemos que reducir
cuando corramos cuesta abajo.
Posibilidades educativas
· Encontrar mi casa
· Cambio de sitio
· Seguir la flecha
· Dibujar el plano del gimnasio
· Marcar itinerarios
· Cuadricular el plano
· Las coordenadas en el plano
· Paseos con itinerario marcado
· Actividades de orientación por los astros,
corteza de árboles.
· Los mensajes
· Paseo al aire libre con mapa
· Marcha por etapas
· Encontrar las claves ocultas
· Ejercicios de orientar planos
· Ejercicios con escalas y distancias
· El dibujo oculto
· Juego de marcaje de rumbos
· El zig- zag
· En busca del tesoro perdido
· El juego de las misiones
· Carreras de orientación adaptadas
· Carreras con controles en los puntos de decisión
· Carreras con algún control fuera de los
puntos de decisión
· Carreras con algún control fuera de la línea
de apoyo
· Carreras con libre elección de ruta
· Carreras con punto de ataque señalizado
· Juego de rumbos para conocer un pueblo
· Cross de orientación
· Las diez pistas
· Recorrido de orientación con dibujos
· La clave secreta
· Los investigadores
· Carrera de orientación con preguntas y respuestas
· La palabra escondida
· Las pruebas de shaolin
Reglamento de orientación
Todas las pruebas de orientación
deben regularse por el reglamento de la Agrupación
Española de clubes de Orientación (A.E.C.O.)
que es la encargada en España de la organización
y reglamentación del Deporte de Orientación.
Los artículos que a continuación se exponen,
resumen el espíritu del reglamento:
1. La hora de salida de cada
participante será válida aunque este tome
la salida con retraso.
2. La asistencia entre participantes
está prohibida absolutamente, salvo en caso de
accidentes.
3. Los orientadores deben
realizar todo su recorrido en silencio.
4. Está prohibido
seguir deliberadamente a otro participante para aprovecharse
de su sentido de orientación.
5. El participante que no
encuentre algún control está eliminado.
6. El recorrido no es válido
mas que en el caso de que todos los controles sean encontrados
en el orden impuesto.
7. Si un corredor se retira
debe quitarse el dorsal y dirigirse directamente a la
llegada o a la salida para prevenir a los organizadores
y avisarles de la finalización de su recorrido.
No debe influenciar nunca a los que sigan en la participación.
8. Los participantes deben
respetar las zonas cultivadas y las propiedades privadas.
Está prohibido atravesar por las zonas marcadas
con rayas rojas en el plano.
9. El respeto a la naturaleza
es una característica fundamental de la orientación,
todos los participantes deben mantener la zona de la prueba
y las de salida y meta limpias.
10. La deportividad del corredor
de orientación es un principio fundamental. El
respeto total de las reglas anteriores debe ser la primera
preocupación de cada participante.
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