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Genealogía¨ y Proyecciones¨
Introducción:
"El deporte pasó a constituir algo más
que un simple pasatiempo y diversión; y representa
la transformación sublimada y profunda del sentimiento"
. En verdad, desde el siglo XVIII en adelante, comienza
a constituirse una delimitación en ese sentido; pero
tampoco es menos cierto que, muchas veces la indefinición
semántica del vocablo "deporte" ha llevado
a difundir las imágenes de neutralidad y asepsia
que las teorías funcionalistas suelen dejar para
el deporte.
Un hecho que se atribuye las primeras afirmaciones es el
grado de descenso de la violencia permitida al poner en
juego el cuerpo. Norbert Elías señala que
lo que en otra época era anticipación de un
placer (por ejemplo la caza preparaba el placer principal
del comer), se convierte luego en lo esencial del placer
(culmina con la captura y muerte y ya no juega ningún
papel la comida)
Estas observaciones previas son importantes
para comprender las especificidades del deporte moderno
y en el cual se vuelve relevante el reconocimiento de desuniversalización.
Es en este sentido que, Elías va a explicar la necesidad
de ver en el fenómeno deporte los límites
de determinaciones más específicas y más
entralizadas , que serían las características
que definen al deporte y lo distinguen de otras formas de
ocio y competencias.
Nunca será lo mismo el "Juego
de las Cañas" que, inventado por los moriscos
reproducía escenas de los torneos de la Edad Media
y por el cual no solo se estimulaba el espectáculo
sino como "viril ejercicio y adiestramiento de los
caballeros para la guerra" ; con lo que podría
ser el lanzamiento de la Jabalina en el atletismo moderno.
Elías, subraya, asimismo, que
la existencia de reglas escritas y uniformes y la autonomía
del juego con relación a enfrentamientos militares
o rituales, marcan el grado de diferenciación y pasaje
del Medioevo a la Modernidad . Provoca esto el inicio de
lo que este autor llama: Deportización (sportization).
Elías describe a esto como un proceso en donde se
va a observar la "anulación de las diferencias
sociales en provecho de la igualdad de oportunidades";
"la constitución de espacios dedicados al deporte:
estadios, gimnasios.."; "La conformación
de una temporalidad específica: campeonatos, copas
mundiales..."; "La imposición de una ética
de la lealtad que subordina la búsqueda de la victoria
respecto de las reglas y del placer del juego" .
La otra categoría de análisis
para este trabajo alcanza a la Escuela; que tampoco es un
signo diferenciado del deporte en tanto influjo de la evolución
civilizadora moderna.
Ligados a la utopía capitalista
que, "desgraciadamente tienden a realizarse con mucha
frecuencia" decía Michael Foucault ; surge,
en los comienzos del siglo XIX y, entre otras instituciones:
La Escuela.
Estas instituciones pedagógicas
estuvieron ligadas a lo que efectivamente y de modo inicial
se daba con las industrias "Fábricas-Prisión".
Según Foucault, éstas "compraban todo
el tiempo del obrero y sin salarios" . Sin embargo
esta tendencia de reclusión se va a transformar en
una de tipo más "blanda" y difusa. De este
nuevo esquema tampoco será ajena la Escuela. Ahora
pasaría a constituir no ya una institución
donde el individuo será vigilado (no opera como una
forma de vigilancia) sino que: "son la estructura de
vigilancia que, al convocar a los individuos, al integrarlos
los constituyen como grupos" .
Con estas apreciaciones, lo que pretendo
reflexionar es acerca de los fuertes compromisos históricos
entre Deporte y Escuela para fijar a los individuos y ligarlos
a un aparato de producción. Claro está que,
para que ello suceda, se debió recortar su sensibilidad
corporal ya sea, sublimando la violencia a través
del deporte o creando un tipo de fijación del saber
a través de la Escuela. Y lo que en el pensamiento
de Vicente Pedraz puede avizorarse:
"La Edad Media juglaresca,
esa Edad Media de los campesinos, artesanos y burgueses
asomados de cuerpo entero a la calle, a la permanente convivencia
vecinal de la aldea o la ciudad; a esa Edad Media no resignada
a la precariedad de los medios sino a la que se vivifica
en el regocijo, la fiesta y el juego..."
Tal vez ésa haya sido la que
debió recortarse por acción de los paladines
del orden, la moral y la legalidad durante la modernidad.
"La fábrica, la escuela,
la prisión o los hospitales tienen por objetivo ligar
al individuo al proceso de producción, formación
o corrección de los productores que habrá
de garantizar la producción y a sus ejecutores en
función de una determinada norma . Sin duda el Deporte
no es privativo.
En ese sentido quiero señalar
el compromiso "matrimonial" que llegan a constituir
la dupla Escuela-Deporte desde la Modernidad generando un
espacio cerrado de poder. Los enunciados, los actos comunicativos
y los discursos darán cuenta en ese espacio de un
orden de legalidad, de reglas y de normas que estarán
construidas y ofreciendo seguridad al amparo de este matrimonio.
Este binomio, incardinado en las redes de poder, alcanza
a ocupar un papel central para las proyecciones disciplinarias
de los dispositivos de poder. De Gaudemar, J.P. habla de
la existencia de una "anatomía política"
que se encarga de estudiar cómo una red de poderes
somete a los cuerpos de los hombres. Constituyendo esa "anatomía
política" podemos entender a la Escuela/Deporte;
como uno entre tantos nudos de los cuales se deducirán
las funciones disciplinarias articuladas en un papel político.
Veamos un pasaje ilustrativo en la obra de Gaudemar en referencia
a las ideas de Foucault:
"La disciplina fabrica así cuerpos sometidos
y ejercitados, cuerpos dóciles. La disciplina aumenta
las fuerzas del cuerpo (en términos económicos
de utilidad) y disminuye esas mismas fuerzas (en términos
políticos de obediencia)" .
Y De Gaudemar continúa reflexionando:
"En una palabra: disocia
al poder del cuerpo; de una parte, hace de este poder una
aptitud una capacidad (el deporte) que trata de aumentar,
y cambia, por otra parte la energía, la potencia
que de ello podría resultar, y lo convierte en una
relación de sujeción estricta (La Escuela)"
*
El discurso deportivo estará
contenido en la institución escuela que fijará
los límites y asimilación al orden.
Esther Díaz que:
La Institución me coacciona y me constriñe
marcándome el rumbo que puede seguir mi discurso...
cada institución tiene tácitamente delimitado
lo que se puede y no se puede decir en ella; lo que se puede
y no se puede hacer.
De cierta forma esto nos advierte de
cómo no hay discurso sin poder. Y es ésta,
la categoría de poder, que perfila la necesidad de
conocer las funciones que cumplen los procedimientos deportivos
al interior de la Escuela; qué relaciones de poder
se establecen y configuran desde él; qué palabras
desecha y cuáles incorpora el discurso deportivo
en la escuela; cómo se dispone el azar a través
de estos procedimientos.
Para este reconocimiento, se vinculará
el pensamiento de Foucault, cuando establece la caracterización
de la palabra y nos explica que uno de los tantos procedimientos
de exclusión interno al discurso son las disciplinas.
En tanto que la educación, y siempre tomando como
referencia a Foucault, será vista como un sistema
de exclusión más extensiva y donde la misma
es:
"La encargada de distribuir,
permitir y prohibir los discursos. La impronta que la educación
va fijando en los discursos es la que surge del intrincado
juego de las fuerzas del poder y los estratos del saber"
La Ilustración Civilizadora:
el Deporte, la Escuela y algunas proyecciones en Argentina.
Una de las condiciones más notorias
del Idealismo inspirado en Descartes, Hume, Spencer y Durkheim,
entre otros, es que ha llevado a ignorar las condiciones
de:
"Tiempo lugar e intereses humanos y colocó
a las contradicciones o conflictos del sistema (capitalista)
como desajustes o desvíos".
De esta concepción filosófica (idealista)
de la cual se nutre la ilustración, no ha permanecido
ajena la Educación Física, por el contrario,
según Muñoz Palafox pueden describirse dos
corrientes históricas: La Biológico-Evolucionista
y la Empírico-Analítica¨.
Palafox señala que, con relación a esta última,
dos fisiologistas destacados de la Universidad Sorbona de
París en 1920, los Dres. Marey y Demeny, señalaban
que:
"Los fines de la educación
física no podrían ser sino de orden fisiológica
y científicamente legitimados y defienden la construcción
de una gimnasia puramente científica, desprovista
de toda consideración filosófica"
En Argentina, y luego al fin de la
última dictadura militar, desde la década
del '80; empieza a desarrollarse esta corriente Empírico-
Analítica ligada por aquel entonces a Laboratorios
de Ciencias del Deportes y entre los cuales podemos citar
el "Labemorf" -en Capital Federal- y el "Biosystem"
-en Rosario-. Estos irían acompañando el proceso
de modernización y "cientificidad"¨
al interior de la educación Física y en oposición
a la corriente biológico-evolucionista, que valorizaban
la superioridad de la raza, el coraje, el nacionalismo;
así como los principios de la medicina social conservadora
liberal instaurada sobre las precarias condiciones de salud
y hacinamiento de las poblaciones.
Dentro de la tendencia Empírico-Analítica
es posible relacionar la formación del estudiante
de Educación física de la manera en que lo
hace Muñoz Palafox:
"En este sistema, la enseñanza
busca la formación técnico-científica-profesionalizante
desprovista, de hecho, de una base socio-filosófico-antropológica
en los estudiantes, para reforzar ideológicamente
los presupuestos de la neutralidad de la ciencia y fomentar
-ideológicamente- una formación poco relacionada
con el cuestionamiento al modelo social en desarrollo".
Anclado en estos criterios, surge alrededor
de los años '40 en Estados Unidos la "doctrina
de la aptitud física" bajo los criterios científicos
de la medicina del deporte.
Un primer avance de esta doctrina desde el Estado en Argentina
se produjo particularmente en pleno proceso dictatorial,
cuando bajo la denominación de: "Plan Nacional
de Evaluaciones", gran parte de la población
escolar fuera sometida a tests de aptitud física,
objetivando la búsqueda del rendimiento y como medio
de investigación aplicada. Los reflejos hacia las
instituciones de formación se vincularían
al abandono de prácticas empíricas a cambio
de "bases científicas" de la medicina del
deporte.
Muñoz Palafox afirma que: "surge,
en consecuencia de la concretización de estas políticas,
una formación pragmática-tecnicista que utilizaría
la educación física como medio y el deporte
como fin, siendo el rendimiento el principal fundamento
de evaluación escolar".
Es importante resaltar que estas tendencias,
aunque con singularidades regionales, se extendieron por
varios países de Latinoamérica logrando desarrollarse,
fundamentalmente, durante las épocas de ausencias
democráticas en estos países, entre los '60
y '80.
Los programas: "Deportes con Todos",
"los gimnasios y centros de ejercicios", los incentivos
al deporte escolar y de alto nivel, estuvieron en esas épocas
y países siempre impregnados por la doctrina de la
Seguridad Nacional.
Finalmente, una de las características
más notorias de la tendencia Empírico- Analítica
es que su propuesta, por estar ligada a los modelos de desarrollo
de la economía de mercado, hace que florezcan y se
radiquen, por ejemplo: cursos de capacitación ("marketing
en la educación física", "personal
training...") o Licenciaturas ligadas a la privatización
masiva de la Educación Superior, también,
ya que están encadenadas a las ideologías
dominantes, es posible observar los intentos en reglamentar
la profesión con el objeto de incorporarla a las
leyes del mercado, de alcanzar una legitimidad legalista,
obviando con ello una discusión más profunda
que abrace los inconvenientes epistemológicos y sociales
de la profesión.
Estos debates, en términos que
puedan involucrar a las actividades deportivas en la escuela,
no están aún sensiblemente desarrolladas o
cuando menos gozan de falsas polaridades (competencias vs.
no-competencias o más recientemente: juegos deportivos
vs. juegos cooperativos). Y me parece que por un lado debiéramos
destacar la importancia de no negar el deporte de la escuela,
como tampoco las relaciones de poder que de él se
derivan.
Valter Bracht señala la importancia
de resignificar los valores del deporte y para tanto afirma
que precisamos actuar, "Procurando desarrollar
un deporte en que el principio del rendimiento y el de la
competencia discriminatoria (mejores de los peores), del
esfuerzo personal e individual (a veces asociado) para vencer
al adversario, no sea la principal orientación de
éste, desarrollando un deporte en que se busque jugar
con y no contra el adversario, un deporte donde se busque
insistentemente el desarrollo de lo colectivo (priorización
de lo colectivo a lo individual, incluyendo el "adversario
/ compañero"), estaremos, en verdad, descaracterizando
el deporte burgués, y lanzando y creando un nuevo
deporte que, a su vez, solamente se consolidará con
la creación también de un nuevo orden social,
sin la cual no tendrá condiciones de sobrevivir,
porque será fatalmente sometido a la orden burguesa".
Por último, y en el sentido
de no desatender la relaciones de poder que el deporte invoca
y proyecta, y entre las cuales encuentra a la escuela como
espacio para establecerse. Es importante resaltar que el
Deporte, desde la Ilustración conjuga los condicionantes
socio-políticos emergentes, ya que colabora en la
innovación de las prácticas de ocio pero en
el sentido que De Gaudemar explica la innovación
disciplinaria. Es decir, el deporte inaugura (innovando)
una forma de control sobre el modo de la producción
de fuerza (aquello de la "aptitud aumentada" vía
la Deportización de la sociedad) pero al mismo tiempo
reproduce las formas de control experimentadas en o con
otras poblaciones por medio de la sublimación -ahora-
de la violencia (ya no más aquellos ritos guerreros
o enfrentamientos militares). En esta perspectiva el deporte
alcanza el valor de una forma de disciplina, que está
históricamente determinada para favorecer el control
patronal sobre el proceso de trabajo.
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