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Primera
etapa
LAS REPRESENTACIONES SOCIALES DEL
DEPORTE EN NIÑOS Y JÓVENES DE SECTORES POPULARES
El supuesto de este trabajo
es que la práctica deportiva en la Argentina tuvo
fuertes vinculaciones con las clases altas, con la elite
que introdujo y practicó diversos deportes inspirada
en las prácticas de las elites europeas desde fines
del siglo XIX, explicando por qué, hasta ahora, el
deporte constituye un bien que otorga prestigio social.
Este factor se combinó con la
apropiación paulatina por parte de vastos sectores
de la población de algunos deportes, el fútbol
por ejemplo. Pero indagaciones que tuvimos oportunidad de
conocer, parecieran mostrar que existen dificultades de
reconocimiento de posibilidades, inserción y permanencia
de los sectores populares en los "caminos" de
práctica y crecimiento de algunos deportes.
Un indicador interesante de estas dificultades,
que hemos encontrado en sondeos realizados en colegios del
partido de General San Martín, lo constituye el desconocimiento
de la palabra federado por parte de muchos jóvenes
de sectores populares. Creemos que el desconocimiento de
esa palabra nos esta mostrando que allí existe una
práctica de ocultamiento de caminos, a través
de mecanismos sutiles que operan desde el imaginario social.
Más allá de los objetivos
generales que la práctica deportiva persigue, de
los fines educativos formadores de valores o rectificadores
de actitudes negativas, el deporte constituye un campo de
crecimiento personal, físico, afectivo, económico
y cualquier factor que contribuya a la exclusión
de sectores sociales de esa práctica, debe ser analizado
para poder neutralizarlo.
Nos moveríamos a ciegas si observamos
a niños de sectores populares dotados para el rugby
y desconocemos que las representaciones sociales construidas
alrededor de ese deporte les impiden acercarse e imaginarse
practicándolo y desarrollándose en él.
Más aún si los jóvenes varones y niñas
de esos sectores desconocen que existen caminos de crecimiento
alrededor de cada uno de los deportes con los que van teniendo
contacto a través de una colonia municipal o nacional
y que ellos pueden reclamar y recorrer esos caminos.
Nos proponemos indagar en las representaciones
sociales como algo colectivo, construido histórica
y socialmente y que ahora influye más allá
de la voluntad de cada joven y más allá aún
de la voluntad política de operar para que exista
una distribución justa de la práctica deportiva
en la Argentina. ¿Cuáles son esas representaciones?
¿Qué imaginario existe alrededor de cada deporte?
¿Quiénes aparecen practicándolo? ¿Quiénes
no aparecen?¿Dónde se imaginan en esas prácticas?
Esos y otros interrogantes van conformando el imaginario
colectivo que nos proponemos sondear.
El sentido de comenzar las acciones
de investigación con los sectores socialmente más
desfavorecidos responde a la hipótesis de que allí
se encuentra información cristalizada históricamente,
cualitativa y cuantitativa, de gran valor para evaluar el
imaginario y el alcance social del habitus deportivo de
un país. Ese conocimiento permite encarar acciones
que beneficien a los grupos más vulnerables de la
población. Esta vulnerabilidad incluye las cuestiones
de género, de gran relevancia en cuanto a la exclusión.
METODOLOGÍA
Nos propusimos trabajar con
entrevistas grupales, en lo posible mixtas, por que nuestra
experiencia de campo nos señala que la búsqueda
del perfil de representaciones requiere del diálogo
grupal que facilita la interacción y la verbalización.
Nuestra estrategia fue acomodarnos
a los espacios que los coordinadores de las actividades
nos señalasen en la primera etapa en que el trabajo
de campo se realizó en la colonia de verano de la
Secretaría, en el predio de Ezeiza. El supuesto era
que cuando más nos acercábamos a una situación
de diálogo espontáneo, dentro de las actividades
que ya sean habituales en la colonia, más frescura
tendrían los testimonios.
Para la segunda etapa de este trabajo,
realizada en una escuela estatal del conurbano bonaerense,
se prefirió combinar las entrevistas grupales con
preguntas escritas que los jóvenes respondieron individualmente
en una hoja y que nos permitieron un análisis exhaustivo
de las concepciones expresadas.
Algunas de las preguntas utilizadas
disparadores fueron ¿Qué deporte hacés
acá? ¿Quiénes practican ese deporte?
¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Con
quién? ¿Con quiénes? ¿Para qué?
¿Por qué? ¿Se imaginan ellos haciendo
ese deporte fuera de la colonia? ¿Por qué
sí? ¿Por qué no? ¿Dónde
se imaginan haciendo ese deporte fuera de la colonia?¿Hay
deportes para ricos y deportes para pobres?¿Hay deportes
para varones y deportes para mujeres? Se indagó en
forma especial el conocimiento de la palabra "federado"
por creer que ese término indica el conocimiento
de un camino de compromiso y crecimiento en un deporte.
En la segunda etapa las preguntas estuvieron
centradas en las concepciones del deporte a través
de preguntas más rotundas que permitieran expresar
qué imaginario existe alrededor de la práctica
deportiva e intentamos penetrar en las representaciones
del deporte en las jóvenes de sectores populares,
convencidos de que allí había una veta de
representaciones muy ricas.
El tratamiento posterior de las grabaciones
y respuestas fue tratado en forma cualitativa.
INFORME INDAGACION EN COLONIA DE
EZEIZA
En una primera etapa de nuestro
trabajo durante el mes de enero y febrero de 1999 nos acercamos
al Centro Recreativo Nacional Ezeiza de la Secretaría
de Deporte y Recreación. En ese lugar realizan prácticas
deportivas y recreativas niños y niñas de
diferentes lugares de la Ciudad de Buenos Aires y del Conurbano
Bonaerense. La población que se acerca a estos programas
es, en general, de sectores populares. El objetivo era indagar
las representaciones sociales de niños y niñas
de sectores populares acerca de diferentes deportes. Las
conclusiones de este trabajo se corroboraron con un sondeo
realizado el verano siguiente en el predio del Centro Nacional
de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), con el mismo tipo
de población y la misma metodología.
A pesar del avance conceptual de las
ciencias sociales y del pensamiento que permitió
acercarnos al conocimiento de los mecanismos del poder y
de la construcción social de la realidad, existen
zonas de los fenómenos sociales no explicadas aún.
Algunas de las piezas que faltan son el conocimiento de
las representaciones sociales, de cómo se construyen,
mantienen y determinan la orientación de las conductas
y la construcción de alternativas a los modelos sociales
vigentes.
Entendemos como representaciones sociales,
sintetizando parte de la bibliografía al respecto,
a las ideas acerca de algún aspecto de la realidad,
generadas histórica y socialmente, compartidas por
un grupo, que cristalizan intereses, ideas, normas, prejuicios
y valores vigentes, por lo que su estudio permite el análisis
de contenidos de tipo ideológico que los sujetos
sociales portan y cargan sin ser conscientes de ello. Las
representaciones sociales están estrechamente ligadas
a mantener el sistema social imperante en una sociedad.
La importancia que le atribuimos es
que esas "representaciones" pueden guiarnos hacia
el imaginario social con el cual la práctica, el
deseo de práctica o las dificultades para la práctica
deportiva se vincula.
Nuestra hipótesis es que esas
representaciones pueden constituir un facilitador o, por
el contrario, un obstáculo para la práctica
deportiva o el crecimiento en un deporte. Según Bourdieu,
"las representaciones que los agentes sociales hacen
de las divisiones de la realidad, contribuyen a la realidad
de las divisiones."
Sabíamos, a modo de ejemplo,
que muchos jóvenes de sectores populares desconocen
la palabra "federado". Conocer este hecho, nos
llevó a preguntarnos por las trabas a la circulación
social de la información de cómo crecer en
un deporte y a sospechar que los sectores más excluidos
de la sociedad, al desconocer "palabras" también
desconocen y quedan fuera del área de la realidad
que esa palabra nombra.
Además, suponíamos que
íbamos a encontrar en las representaciones que portan
los niños de sectores populares, que algunos deportes
son percibidos como sólo para ricos o, desde una
perspectiva de género, sólo para varones.
Basándonos en estas ideas, a
modo de indagación previa dentro de un marco metodológico
cualitativo, realizamos entrevistas grupales durante tres
días a niños y niñas de 6 a 14 años.
A partir de las respuestas obtenidas a preguntas de tipo
general que corresponden a una etapa de sondeo, esbozamos
algunas interpretaciones:
Frente a nuestra pregunta "¿Hay deportes para
pobres y deportes para ricos?" en los más chicos,
representados en nuestra población por los de 6 a
8 años, algunas imágenes sociales que aparecen
son las siguientes (cada respuesta corresponde a un niño):
" Para pobres hay más
la pelota.
Y...para ricos...de todo.
Hockey sobre hielo
El sofbol también... para todos Nosotros jugamos
allá en el Cenard.
E: ¿El rugby es de ricos o de pobres?
De ricos.
Los ricos tienen fuerza!
Algunos no tienen mucha fuerza!
Más fuerza tienen los pobres. Porque ellos trabajan
y los otros no trabajan.
En algunos lugares trabajan y luchan por comer y trabajar.
Y los ricos no trabajan porque saben que tienen dinero.
Y los ricos ganan dinero.
Son más delicados.
Observamos desde nuestra muestra que,
en la medida en que los niños y niñas tengan
ALGÚN CONTACTO CON UN DEPORTE, éste no les
resulta ajeno ni lo reconocen como "para otros".
Pudimos verificar que tanto el rugby como el softbol, pueden
ser visualizados "para todos" siempre que los
practiquen, en la Colonia o en el CeNARD por ejemplo, o
en algún club. En ese sentido la idea de la Dirección
de Desarrollo Deportivo de realizar Talleres Deportivos
por los cuales los niños roten y realicen experiencias
variadas pareciera que incidió en la construcción
de una imagen de no exclusión. Esta primera hipótesis
pareciera confirmarse en el testimonio de un chico de 14
años, federado en fútbol:
"Ahí en Platense hay
escuela de rugby, de tenis, de fútbol. Como cualquier
otro deportista que practica cualquier deporte, juego todos
los deportes. Juego un montón de deportes."
Con respecto a los CAMINOS QUE LLEVAN
A CRECER EN UN DEPORTE, los niños de todas las edades
indagadas tienen imágenes donde el crecimiento en
un deporte depende de la práctica, de la alimentación,
de la suerte, de la oportunidad, de los aprendizajes. No
conocen en su mayoría la palabra FEDERADO, ni la
reemplazan por otra similar. Las causas del crecimiento
en un deporte son personales y la única institución
que aparece reconocida por todos es el CLUB. En algunos,
aparece el CENARD por haber tenido experiencia de contacto
con esa institución. Se produce un vacío de
información o de "imagen social" en cuanto
a cómo se pasa de ser buen jugador a jugar en la
Selección del deporte que se trate:
Diálogo con niños
de 9 a 11 años:
"E: Suponiendo que anden muy bien en un deporte
¿Qué tendrían que hacer para seguir
enganchados en ese deporte?
Seguir aprendiendo más.
Poner mucha voluntad.
Poner muchas ganas.
E: ¿Y además qué?
Suerte!
Practicando.
Aprendiendo.
E: Los que forman parte de alguna de las selecciones
nacionales de varios deportes ¿por dónde creen
que circularon?
Por campeonatos.
E: ¿Eso tiene algo que ver con ser federado?
¿Qué es eso?
Creo que es estar anotado en un club. En Boca, por ejemplo.
A mi me gustaría anotarme en fútbol.
En otro grupo, de 6 a 8 años,
contestan:
Muchos días de
práctica.
Todos los días.
Estar horas y horas.
Ir a un club. A aprender. A practicar.
Y después llegar al mejor club.
E: ¿Y cómo hacen para llegar al mejor club?
Nos ven y después nos presentamos.
Nos tienen que aprobar.
Con respecto a la RELACIÓN DEPORTE-MUJER,
encontramos mucha presencia del fútbol en las prácticas
cotidianas de las niñas en la colonia y creemos que
eso sucede en la vida cotidiana en sus barrios. (Lo hemos
constatado en nuestro trabajo de campo en José León
Suárez, donde las mujeres tienen equipos y compiten).
Es interesante señalar que la posibilidad de ser
jugadoras aparece en el imaginario de las mujeres pero no
los caminos para llegar a serlo:
Diálogo con niñas
de 11 a 14 años:
"...Y las chicas
tienen su grupo de mujeres.
A veces jugamos con los varones.
Acá con los profesores y varones.
A veces separados. Y después cuando estamos todos
mezclados, es un poco de mujeres con varón.
E: ¿Cuál es la más difícil?
Las mujeres solas porque los varones juegan más
bien.
E:¿Jugaron mujeres contra mujeres? ¿Cómo
resulta eso?
¡Le ganamos...!
E: ¿A veces les pasa por la cabeza ser una jugadora?
Si
E: ¿Y cómo se convierten en jugadoras?
Que la vean jugar
Tiene que venir un representante de Boca.
No aparecen más respuestas a
esa pregunta. solo silencio.
Con respecto al imaginario acerca de
la mujer y el deporte indagamos qué creen las niñas
que piensan los varones:
"Lo que dicen ellos es que
es muy bruto. Pero no siempre tenés que hacer lo
que dicen ellos o lo que es. Los hombres dicen que sos una
varonera."
En los grupos de 6 a 8 años,
de varones, se escuchó:
"Se pueden lastimar
Los chicos tienen experiencia
Las cuidan más a ellas porque son mujeres.
Cuando chocan así. Y también que se agarren
el pie.
E: ¿Qué le dicen sus padres a la hermanita
si juega?
Que laven los platos. Y a nosotros no.
A nosotros nos pide que ayudemos con el material.
La cuidan a ella pero a mi me quieren más.
A las mujeres les gusta el tenis.
El voley, pueden hacer voley.
Pero hay una cosa que las mujeres no pueden hacer: el rugby.
Basquet las mujeres hacen.
El fútbol, sí. Pero muy poquito hacen las
mujeres.
No pueden hacer boxeo
Aparecen los medios masivos creando,
ampliando, ¿modificando? las representaciones sociales:
"Hay un programa que juegan
béisbol las mujeres. También fútbol."
La circulación por diferentes
instituciones pareciera que moldea el imaginario:
"El Cenard, cuando fui, había
una mujer, una señora, haciendo karate. Me sorprendió,
era mujer"
El principal objetivo de nuestra indagación
es entender algunos de los mecanismos de la exclusión
social en el ámbito deportivo. Por los datos que
obtuvimos en este primer contacto, creemos que la descripción
del imaginario social puede llevarnos a entender mejor algunos
aspectos de cómo funciona, cómo se construye,
cómo se la combate. Si es así, estamos por
buen camino.
(Este artículo
fue escrito luego del primer trabajo de campo realizado
en 1999. Con posterioridad, a partir de la riqueza que me
mostraron los chicos en esta primera indagación,
continué el trabajo de campo ampliando la descripción
del imaginario)
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