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Hablar de discapacidad o desventaja en un sentido general
es hacer referencia a posibilidades limitadas del desarrollo
humano.
Esa limitación está dada no solo por las limitaciones físicas
mentales o sensoriales, sino por la comunidad en la que
vive, en las oportunidades que esta le da para poder superarse
o promocionarse.
Así planteado puede decirse que la discapacidad es un problema
social.
En su libro "La discapacidad como problema social", Liliana
Pantano plantea que en la reflexión o en la acción, debe
enfocar sus miras necesariamente en dos sentidos:
A) El discapacitado,
B) La comunidad a la que este pertenece.
La Lic. Pantano plantea que ocuparse de la comunidad en
que vive el discapacitado es llevar a la práctica la necesidad
de proteger y acrecentar el básico respeto por la naturaleza
humana. Es este un fundamento ético, al que se le agrega
el requerimiento de indagar el medio social en que se halla
la persona discapacitada.
Las Naciones Unidas (1972) plantean:
"Las sociedades tienen la obligación de hacer que su medio
ambiente físico en general, sus servicios de sociales y
de salud, sus oportunidades educativas y laborales, así
como su vida cultural y social, incluidos los deportes,
sean totalmente accesibles a los impedidos. Esto no solo
beneficia a los impedidos, sino a la sociedad en su conjunto.
Una sociedad que excluye a un cierto número de sus miembros
es una sociedad empobrecida. Los impedidos no deben ser
considerados como un grupo especial con necesidades diferentes
de las del resto de la comunidad, sino como ciudadanos corrientes
que experimentan dificultades especiales para lograr la
satisfacción de sus necesidades ordinarias. No se deben
tratar por separado las actividades para mejorar las condiciones
de los impedidos, sino que deben formar parte integrante
de la política y la planificación generales en cada sector
de la sociedad".
No se nace con un impedimento, es el medio circundante el
que lo determina.
El Dr. Sol Gordon (1974) lo expresa correctamente cuando
afirma: "es la sociedad la que crea la discapacidad.
Si bien la mayoría de las discapacidades son producto del
acto del nacimiento o de un accidente, o de algo genético,
el impacto negativo en la vida de esa persona con frecuencia
no es consecuencia tanto de la discapacidad como del modo
en que los demás definen esa incapacidad o tratan a la persona.
Encarcelamos a cientos de miles de personas con necesidades
especiales en instituciones especiales; hasta aquellas personas
que tienen la suerte de recibir servicios en la comunidad,
por lo general, los encuentran en lugares segregados y por
lo tanto estigmatizados, tales como talleres protegidos
y escuelas especiales. Este modo estereotipado de atender
a las personas con necesidades especiales, mediante la internación
y aislación, son u reflejo de la suposición de que las personas
con una discapacidad no están interesadas en relacionarse
con el grueso de la sociedad ni capacitadas para hacerlo".
Tanto el niño que nace con un impedimento como el adulto
que queda limitado en una de sus capacidades, no se encontrará
tan limitado por la discapacidad real como por la actitud
de la sociedad frente a la discapacidad.
Es muy fácil que las personas con una discapacidad física
asuman las opiniones y las impresiones que la sociedad tiene
y proyecta en cuanto a las discapacidades físicas, como
parte de su comportamiento y personalidad.
Este fenómeno se conoce como somatopsicología.
Johnson (1946), Korzybski (1951, Whorf (1947), Lee (1947)
y Spair (1931) estudiaron y explicaron el poder de las palabras
y la sintaxis para afectar la personalidad y la autoestima
de un individuo.
Ellos han sugerido que el idioma no solo transmite las ideas
y los sentimientos que uno tiene respecto de esas ideas,
sino que también puede moldear las ideas y los sentimientos
de la persona que nos está escuchando.
Johnson considera que el idioma tiene la fuerza suficiente
para crear una discapacidad tal como la tartamudez en un
niño y graves neurosis en los adultos.
Si hacemos un repaso de los diferentes términos que fueron
utilizados en la bibliografía especializada para denominar
a las personas con una discapacidad nos encontramos con
términos peyorativos, inclusive el término discapacitado,
que parece ser el más correcto, no deja de implicar negación.
Los conceptos de deficiencia, discapacidad y minusvalía,
adoptados por la OMS(Organización Mundial de la Salud) impulsan
una clarificación y unificación conceptual para que los
especialistas utilicen términos que no se presten a la confusión.
"Cuando se intenta aplicar el concepto de discapacidad hay
que tener mucho cuidado con la forma en que se expresan
las ideas. Como se refiere especialmente a las actividades,
la discapacidad tiene relación con lo que ocurre, la práctica,
en un sentido relativamente neutro, más que con lo absoluto
o lo ideal y con cualquier juicio que se pueda hacer al
respecto. Decir que alguien tiene una discapacidad es mantener
neutralidad, ya que son posibles distintos matices de interpretación
en relación con su potencial. Sin embargo, las afirmaciones
formuladas en el sentido de lo que alguien es en vez de
lo que alguien tiene, suelen ser más categóricas y negativas.
Por eso, cuando se habla de que alguien está discapacitado,
como si con ello se hiciera una descripción convincente
de este individuo, se corre el peligro de resultar ofensivo
y de crear un estigma". ( Inserso. 1974).
La expresión "persona con capacidades diferentes",
resulta la más apropiada para denominar a este tipo de colectivo,
sin que resulte peyorativo, ni se esté haciendo mención
a lo que le falta, sino que se valora a la persona por sus
otras capacidades.
Esta falta de conocimiento sobre la terminología ha producido
también que las actitudes que se tengan hacia las personas
con capacidades diferentes sean, en su gran mayoría, de
lastima o de indiferencia, a continuación mostraremos algunos
estudios que aclaran este punto.
Las actitudes hacia las personas con discapacidades han
ido evolucionando. Sánchez llamosa (1980) analiza el paso
progresivo de esta evolución a través de cuatro actitudes
tipo, la evolución y las actitudes sociales hacia los deficientes
mentales: de rechazo, de protección, de aceptación, y de
integración.
Estas actitudes fueron evolucionando gracias a los diferentes
estudios en torno a la deficiencia las causas y otros conceptos.
Casanovas (1990) destaca que en la sociedad se percibe una
actitud de incomprensión global hacia las personas con una
deficiencia. Tradicionalmente se vienen concretando en tres
posturas: indiferencia, prejuicio, estigma.
Biklen y Bogdan (1979) exponen una síntesis de la imagen
del discapacitado a partir de la literatura, cine y los
medios de comunicación. La imagen del handicap se ofrece
desde varias perspectivas: el handicap como lastimoso y
conmovedor, como objeto de violencia, como siniestro y diabólico,
como excusa para el ridículo.
Tradicionalmente se han identificado distintos factores
de las actitudes negativas hacia los discapacitados:
A. Factores socioculturales:
Se encuentra asociado a los valores sociales y culturales,
la buena salud, la productividad, la competitividad. Las
normas sociales degradan al discapacitado. Algunas de las
posibles causas de las actitudes negativas se deben a las
expectativas de que el discapacitado debe estar apenado
por su condición. Otra de las causas, sería generalizar
una serie de atributos negativos y asociarlos a los discapacitados.
B. Factores afectivos-cognitivos:
Están compuestos por reacciones emocionales e intelectuales.
Entre las reacciones emocionales tenemos a la autoidentificación
al ver un discapacitado ( preocupación por la imagen corporal).
Entre las cognitivas se sugiere que la interacción con los
discapacitados sugiere una situación no estructurada cognitivamente.
Otra fuente hace referencia a la asociación que se hace
de propia responsabilidad con la etiología de la discapacidad.
La misma se entiende así como un castigo.
C. Factores Psicológicos:
Las actitudes pueden provenir a través de la transmisión
por parte de los padres y experiencias personales negativas.
D. Factores condicionales:
En relación al observador tenemos variables como la edad,
educación, personalidad; y en el caso del discapacitado
tenemos conductas perjudiciales o provocadoras y factores
relacionados con la discapacidad.
E. Factores Teóricos- empíricos:
La mayoría de las actitudes provienen del polo especulativo
en lugar de basarse en investigaciones empíricas. Respecto
a las fuentes empíricas, la mayoría provienen de estudios
correlacionales y de diseños de investigación "ex -post
- factor".
La sociedad no solo es el escenario en el que acontece el
problema, sino que es un personaje importante en el drama.
La sociedad discapacita y rehabilita, segrega y agrega,
incluye o excluye.
Desde el punto de vista de Ana María Damini (Directora de
la Unidad Interamericana sobre Niñez, Familia y Discapacidad,
Instituto Interamericano del Niño. OEA. Uruguay) el marco
conceptual de la discapacidad se configura por características
derivadas de la diversidad y a los valores de salud, vida,
respeto a las diferencias y espiritualidad. En ese contexto,
los modelos socioeconómicos correspondientes o, si se quiere,
las políticas sociales, han de obedecer a los principios
de inclusión (instituciones diseñadas para todos); promoción
de los derechos humanos (a partir del concepto de desarrollo
humano, adoptado por Naciones Unidas) y racionalidad organizativa
capaz de generar estrategias comunitarias de acción normalizadora.
Acciones que acerquen a las personas con capacidades diferentes
a tener las mismas posibilidades de realización que las
personas sin ninguna discapacidad.
Miguel Ángel Verdugo, Director del Máster Iberoamericano
en Integración de Personas con Discapacidad y Director del
Instituto Universitario de Integración en la Comunidad de
Salamanca, España destacó en el XIV Seminario iberoamericano
sobre discapacidad y comunicación social, la evolución de
esos grandes conceptos que han ido desde lo especial y segregado
(la educación especial) a la integración y posterior inclusión
de la persona en la escuela, el empleo y la comunidad. Y
se centró en los grandes conceptos del futuro inmediato:
los apoyos y la autodeterminación. Los apoyos hacen referencia
a que debemos acomodar las organizaciones y las prácticas
a las necesidades individuales de las personas con discapacidad;
y estos apoyos deben prestarse en los ambientes naturales
a los que pertenece el individuo. La autodeterminación se
refiere a que es la propia persona con discapacidad (incluyendo
todas y todos los niveles y tipos de discapacidad) quien
debe tomar el control de su propia vida, debe elegir y tomar
decisiones.
El deporte ofrece en la actualidad una gran vía para la
inclusión de todas las personas. Todos podemos practicar
algún tipo de actividad deportiva, según nuestras posibilidades.
El deporte es una buena vía para mejorar nuestra calidad
de vida y para relacionarnos de forma positiva en una sociedad
necesitada de encuentro y participación.
El establecer con claridad y realismo el rumbo de la acción
a encarar es una de las maneras más alentadoras de tender
a su eficiente implementación. La meta orientadora está
constituida por la participación plena de estas personas
en todas las esferas sociales.
Esto compromete a la comunidad toda y presupone una toma
de conciencia que parte de la consustansación con aquellos
valores humanos más significativos en una sociedad. El sentido
de todo esto es que la sociedad se responsabilice de su
papel en la problemática eliminando o no produciendo aquellas
barreras que impiden el acceso social a personas con capacidades
diferentes.
Esto nos lleva a reflexionar sobre la capacitación del recurso
humano específico en materia de discapacidad.
Sería interesante partir de un estudio de la realidad que
incluya investigaciones sobre los aspectos salientes de
esta problemática.
Sonis (1974)considera los siguientes:
La delegación de funciones
El estudio del contenido de las actividades por realizar
en la atención de la salud, con el objeto de determinar
el personal que se requiere sobre la base de las necesidades
de la población.
La formación de nuevos tipos de personal.
La utilización de modernos procesos educativos.
La exploración metodológica para la formación de
equipos de salud.
Las relaciones entre los sistemas técnicos y los
sociales de cada profesión.
El desarrollo de recursos humanos
ya sea en salud, en educación, en deportes, debe estar pensado
como parte integral de todo el sistema social.
Deberá tenderse además a una clara definición del tipo de
sociedad a la que se prefiere atender y educar, y el rol
que las personas con discapacidad desempeñan en este ambiente.
La integración social de las personas con minusvalía, su
normalización con el resto de los ciudadanos en una sociedad
en la que se valore a cada cual por sus capacidades, y no
por sus discapacidades, es un largo proceso en el que tenemos
que implicarnos todos de una manera activa.
El deporte es generador de situaciones especiales, y en
el ámbito de la discapacidad este hace que las personas
que lo practiquen se valoren mucho más por lo que pueden
hacer que por lo que no pueden.
El deporte como terapia se ha insertado también dentro del
ámbito de las fisioterapias con creciente interés. En 1971
Rieder ya había observado como influía positivamente, desde
la perspectiva de la educación para la salud y la pedagogía
de las actividades deportivas, acentuar los ámbitos de abordaje
por el movimiento sobre la estimulación, la mejora en los
compromisos personales, el desarrollo de logros con otros,
como también, el fomento del placer y la distensión.
El deporte favorece en gran medida el proceso de integración,
pero mucho más hace la difusión de los diferentes deportes
especiales o integrados, como ser maratones, paralímpiadas,
o cualquier práctica deportiva en la que participen personas
con capacidades diferentes.
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Los medios de comunicación de hoy día
requieren personal eficiente, capaces de estimular la creación
de nuevas ideas, que oferten modelos positivos, que fomenten
relaciones armónicas y que enseñen habilidades sociales
básicas y ciertos valores culturales.
A través de campañas que eduquen a la población sobre las
características de estas personas es que se favorecerá el
proceso de inclusión social del cual se ha hablado.
La mejor forma de reconocer socialmente la discapacidad
es ignorando esa discapacidad en la forma en que a lo largo
del tiempo ha sido legada; y establecer una visión nueva,
amplia y moderna de integrar con dignidad el tema de discapacidad
y "discapacitados", evitando el despliegue anecdótico, el
enfoque sensacionalista o las crónicas de "buena fe", en
las que se enmascara una actitud paternalista e invalidante.
Hay que utilizar los medios de comunicación como elementos
clave en el mundo de hoy para transmitir mensajes que trasciendan
los límites territoriales.
Actividades
Físicas y Deportes para personas con discapacidad
Las actividades físicas y las actividades
físicas adaptadas tienen evidentes puntos en común con la
educación física. Las actividades físicas adaptadas constituyen
un termino amplio que pretende recoger todos los ámbitos
de intervención que no abarca la actividad física formal.
Si los diferentes enfoques de la actividad física tienen
como referencia la edad, el rendimiento motriz, el ocio
y la recreación, las actividades físicas adaptadas tienen
el mismo objeto de estudio, pero este se materializa y lo
hace de diferente forma al ser dirigido a personas con determinadas
particularidades. Así cuando se describe la actividad física
para los adultos mayores, se describen la adecuación de
la actividad física a personas de la tercera edad, es decir
las actividades físicas adaptadas a las personas de edad.
Cuando se interviene mediante las actividades físicas en
personas con discapacidad, se habla de actividades físicas
adaptadas a personas con disfunciones. Cuando se habla de
actividades físicas para grupos marginales, se está describiendo
de actividades físicas para grupos específicos.
Desde el desarrollo lúdico al rendimiento motriz, del deporte
profesional al deporte-salud, el objetivo de las actividades
físicas adaptadas es alcanzar la óptima competencia motriz,
con excepciones en el ámbito hospitalario cuyo objetivo
principal es la rehabilitación y la recuperación funcional.
El planteo es hacia un modelo a seguir de interdependencia,
donde se tenga en cuenta las capacidades de las personas
(compañeros, sociedad, docentes, familia) y el aporte que
cada una de ellos logra realizar en la enseñanza-aprendizaje,
donde se debe escuchar al consumidor de las actividades
y conocer las barreras para intentar cambiarlas. Cuando
se habla de barreras en lo primero que se piensa es en las
arquitectónicas, pero las principales son aquellas que como
consecuencia hacen que existan las mismas. Como eje de estas
debe citar al desconocimiento, y desde aquí se desprenden
otras barreras como las de la comunicación y la de la indiferencia.
Desde el área que nos compete, es decir la Educación física
y el Deporte, se a avanzado, gracias al apoyo de las distintas
ciencias y el trabajo de campo efectuado con cada uno de
los colectivos, para los cuales se deben utilizar adaptaciones,
con el objetivo del mejor desarrollo, según el potencial
individual. Es esta la forma de superar el desconocimiento
y brindar la mayor cantidad de oportunidades de desarrollo
a cada una de las personas, propiciando en los lugares donde
la realidad económica lo permita, el trabajo en equipo.
Debemos aclarar que hoy en día las actividades físicas adaptadas
y el deporte para personas con discapacidad se fueron especializando,
teniendo en cuenta las diferentes características de las
distintas discapacidades, es decir, que este ítem tendría
que seccionarse a la vez en distintas especialidades:
Sensorial : Visual-Auditiva
Motriz: Parálisis Cerebral-Esp.
Bifida-Poliomielitis-Otros
Mental: Débil mental
- Enfermedad Mental.
Estas especialidades se podrían
dividir a la vez en dos grandes grupos:
a- Actividades tendientes a la
inclusión.
b- Actividades para grupos exclusivos.
Las actividades tendientes a la inclusión
son para aquellas personas que por sus condiciones pueden
incorporarse con personas que llamamos "convencionales"
o para nosotros con parámetros normales de salud en algunos
de los niveles de prácticas físicas o deportivas.
La inclusión debe ser progresiva en el tiempo hacia la aceptación
y en programas no categóricos, tendientes a la emancipación
apartándose de un modelo adueñado por el profesor compartiendo
responsabilidades.
Las actividades para grupos exclusivos
son para aquellas personas que necesitan compartir un programa
con personas de iguales características, para su mejor desarrollo
o en resguardo de su salud.
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Actividad
física para adultos mayores |
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El grupo
(a) abarca a algunas personas con discapacidad, a personas
con insuficiencias respiratorias, a personas con trastornos
cardíacos y a personas con anorexia, todos en grado leve
y moderado. También algunas personas trasplantadas y personas
drogodependientes recuperadas.
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Los elementos claves para la
inclusión
Desde la perspectiva
del docente, la formación en los profesorados y cursos de
especialización.
Desde la sociedad, campañas de sensibilización y
trabajo en redes.
Desde el participante, la inclusión gradual y voluntaria.
Desde lo educativo, trabajo de apoyo a las familias.
Las deficiencias más profundas son abarcadas por el grupo
(b), donde se programa y se planifica especialmente, alejándose
en el caso de una Escuela, del curriculum habitual, para
armar uno nuevo, con objetivos a cumplir que tenga que ver
con ese grupo en particular, valorando las capacidades individuales
de los integrantes. En los grupos exclusivos colocamos también
a la tercera edad ya que con este colectivo no se descartan
las actividades integradas, pero el objetivo principal de
la actividad no es la inclusión.
Cuando hablamos de salud estamos utilizando la misma
en sentido amplio, dentro del marco especial en el que estamos
planteando el tema.
Deporte
Que el Deporte es el fenómeno social
más importante de fin de siglo, no es discutido por nadie
que esté mínimamente informado y se asome periódicamente
a los medios de comunicación social. Las personas con discapacidad,
tradicionalmente sumidas en la marginación por un sinnúmero
de barreras arquitectónicas y sobre toda psicológicas generadas
de un desconocimiento de nuestra sociedad, que produce una
incomprensión generalizada, no puede ni debe desaprovechar
este fenómeno social para lograr las máximas posibilidades
de integración y de normalización, que contribuya eficazmente
a conseguir su propia felicidad. Y la sociedad debe brindar
esta oportunidad en cada uno de los rincones de nuestra
tierra, para que la sociedad cuando vea una persona con
discapacidad haciendo deporte aplauda en vez de llorar,
para que se asuma a las actividades para estas personas
en el marco del Deporte, en sus distintas manifestaciones
y niveles, ya que por desconocimiento, muchas veces no está
considerado como tal.
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Deporte
competitivo |
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Clasificación
de la actividad Física de la persona con discapacidad
Considerando la clasificación del gráfico
anterior, observamos claramente que las personas con discapacidad
se insertan, con mayor o menor grado de autonomía, en todos
los niveles del deporte.
Estar informado acerca de las posibilidades
de acción de las personas con discapacidad a través y a
partir del deporte, nos compromete a desarrollar distintos
programas que los incluya o programas exclusivos para estos
grupos, dentro de los ámbitos habituales de participación
de la comunidad.
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